22 de enero de 2010

Hipócritamente correcto | Políticamente sincero

Me enteré hace poco por un diario británico que el consejo educativo de una escuela furris del mismo país, solicitó atentamente modificar el termino "fail" (reprobado) por el eufemismo "disminished success" (éxito disminuido), esto con el fin de evitar herir la susceptibilidad de los alumnos y no causar daños a su autoestima. Irónicamente fueron los mismos alumnos los primeros en rechazar la medida, seguidos de cerca por los padres de familia.

La nota por si sola es irrelevante si la vemos desde un contexto local: "¿a mi que me puede importar lo que suceda en una escuela furris de Inglaterra?" en todo caso resulta hilarante si pensamos más detenidamente en la propuesta: decir que un alumno obtuvo un "éxito disminuido" otorga el valor de "éxito" a una situación de falla, un ejercicio mínimo de coherencia y sentido común exigiría que los alumnos aprobados con el eufemismo del “éxito disminuido” al graduarse se les otorgara un “grado disminuido”. No faltaría el valiente (tonto) que los contrataría.

Se bien que los eufemismos han existido desde siempre y que son la plaga de toda época. En ese sentido la nota tiene poco de sorpresivo, todos los días y a todas horas escuchamos eufemismos que intentan endulzar los oídos de aquellos que se sienten aludidos por terminologías mas bien crudas y dolorosas. El mejor ejemplo que se me ocurre es la insistencia de los proabortistas en llamar  “interrupción del embarazo” al aborto y en llamarse a si mismos “pro-elección” (omitiendo convenencieramente que es la elección de terminar una vida en sus primeras etapas de desarrollo). El termino aborto causa tanto malestar que resulta curioso que una de las primeras batallas de los proabortistas haya sido intentar quitarse el estigma que causa el mero nombrecito, no es raro entonces encontrarse que muchos que se hacen llamar “pro-elección” clamen que no practicarían (o se practicarían) un aborto bajo ninguna circunstancia, sin embargo –argumentan- las circunstancias cambian según la persona.

A pesar de todo esta reflexión no es sobre el aborto, simplemente sobre los eufemismos y su hipócrita y convenenciera aplicación. Los eufemismos siempre servirán para cubrir realidades incómodas y molestas, hasta la fecha no he escuchado un eufemismo diseñado para disimular el bien concreto de un hecho o concepto. Resulta entonces que la mal llamada “corrección política” es el arte de ser un hipócrita redomado y ser aplaudido por practicarlo. La cosa no seria tan mala de no ser que el afán de los hipócritamente correctos es simplemente quedar bien con todos y -en palabras más llanas- “nadar de muertito”, evidentemente para pasar desapercibidos cuando de temas trascendentales y polémicos se trata.

La “corrección política” es la peor degeneración de un arte tan fino como lo es la diplomacia, confunde el tacto y la amabilidad con vil y arrastrada lambisconería, se presume tolerante cuando en el fondo no es más que la burda y patética carencia de principios propios y fundamentados, y es la forma más patente de egoísmo y culto a la personalidad.

La sinceridad es una virtud devaluada en este mundo que se esfuerza absurdamente por agradar a todos pero sin comprometerse con nadie, se le vende como una virtud solo deseable entre personas de confianza, esto es: sé sincero con quienes te importan, con el resto actúa como un hipócrita irredento, o en otras palabras: dales el avión. Se llega así al absurdo de una sociedad sorda en que en público todo se es acuerdo mientras que tras bambalinas se preparan las puñaladas por la espalda, evidentemente no hay dialogo que funcione bajo un esquema semejante.

No es necesario ser grosero para ser sincero, lo hipócritamente correcto no se combate con grosería insensata sino con una actitud políticamente sincera. Confundir la sinceridad con la grosería es un despropósito malamente difundido en esta era del vacío, tan ridícula como pretender que la corrección política es un mal necesario de nuestros tiempos. Pero sigamos así, el día de mañana tendremos profesionistas mediocres y que solo aspiran a tener éxitos disminuidos ¡pero hombre mira que autoestima se van a cargar!


Hypocriticaly Correct | Politicaly Sincere

I learned some days ago trough a britanic newspaper that the educational council of a small school in the same country, carefully asked to change the term “fail” for the euphemism “diminished success”, this with the purpose to avoid harm to the alumni susceptibility and not to hurt their self steem. Ironically the first to reject the measure were the same students followed close by the family parents. The note by itself is irrelevant if we see it from a local context: “why would I care for what happens in a small school in England?” in all case its hilarating if we think a little more in the suggestion: to say a student got a “diminished success” states as “success” a “fail” situation, a minimum display of coherence and common sense would demand that the students aproved with the euphemistic “diminished success” should obtain a “diminished degree” when graduating. Surely there shall be a brave (fool) who would hire them.

 

I know well that euphemisms have always existed and that they are the plague of all times. In that sense the article has very few surprise, everyday and at any time we hear euphemisms trying to sweeten the eyes of those who feel pointed at by terms that are more crude and painful. The best example that I can think of is the insistence of the proabortionists to call “pregnancy interruption” to the abortion and to call theirselves “pro-choice” (disregarding the fact that the choice is about ending a life in the first development steps). The term abortion causes so much discomfort that its curious that one of the first battles of the pro-abortionists was to try to remove the stigma that the name causes, its not weird then to find lots that call themselves as “pro-choice” stating they wouldn’t practice (or get practiced) an abortion under no circumstance, however –they argue- the circumstances change from person to person.

 

However this isn’t a reflection about abortion, just about the euphemisms and their hypocritical use. The euphemisms will always be used to cover uncomfortable and bothering realities, up to date I have never heard an euphemism designed to cover up the concrete goodness of a fact or concept. It comes to be then that the wrongly called “Political Correctness” is the art of being an arrant hypocrite and to be applauded for practicing it. This wouldn’t be so bad if the purpose of the “hypocritically correct ones” wouldn’t be to just to please everyone and –in short words- “swim as a death”, evidently this is to pass unnoticed when it turns into polemic and trascendental toppics. The “political correctness” is the worst degeneration of a very elegant art as diplomacy is, it confuses tact and kindness with vile and despicable feet licking, it brags of tolerance when its no more than the most pathetic lack of own and based principles, and its the most evident form of selfishness and personality cult.

Sincerity is a devaluated virtue in this world that uselessly efforts to please everyone without commiting with someone, its sold as a virtue only desirable between people of trust, this means: be sincere with those who you care for, with the rest be an unredeemed hypocrite, or in other words: “let them fly with it”. This way you reach the absurdity of a deaf society that in public everything is agreement while in the backstage everyone prepares backstabbs. Its evident that no dialogue will work over such schema.

There’s no need of being rude to be sincere, the “hypocritical correctness” is not fought with foolish coarseness but with a “politically sincere” attitude. To mistake sincerity with coarseness is a nonsense wrongly broadcasted in this era of the void, as ridiculous as is to pretend that the “political correction” is an necessary evil of our times. But lets go on like this, tomorrow we shall have mediocre professionists that only aspire to attain diminished successes, but man: just check out the hell of self-steem they will have!